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lunes, 7 de diciembre de 2015

Diagrama de flujo sobre la asistencia sexual

La asistencia sexual será lo que las propias personas con diversidad funcional quieran que sea, libres de estereotipos, prejuicios, mitos, leyendas, ética, religión... y llevada a término desde la autogestión, para que terceras personas NO decidan por ellos; controlando, dirigiendo o limitando la libre expresión de la sexualidad en diversidad.
Si no somos capaces de aprovechar la oportunidad para hacer de la asistencia sexual una herramienta, una oportunidad, para fortalecer derechos, valores y principios de las personas con diversidad funcional, como son los DHSR, la autonomía personal y la autonomía moral, la autodeterminación, el empoderamiento, la dignidad, la intimidad, la calidad de vida, la salud... habremos perdido la ocasión de crear una sociedad más justa, más igualitaria, más comprometida y respetuosa con la dignidad de la diversidad humana.




Diagrama de flujo sobre la asistencia sexual como un servicio para el empoderamiento de las personas con diversidad funcional y un cambio de paradigma social en relación a esa realidad humana llamada habitualmente 'discapacidad' y que no es más que un tema de diversidad humana.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Código de buenas prácticas profesionales de sexualidad y diversidad funcional

El 'Código de buenas prácticas profesionales de sexualidad y diversidad funcional', de Sex Asistent, en colaboración con ANSSYD, y con prólogo de Félix López Sánchez, Catedrático de Psicología de la Sexualidad de la Universidad de Salamanca, está a disposición de quien quiera consultarlo en la página web de sendas organizaciones a partir del próximo lunes 23 de noviembre. A partir de ahora, también desde éste blog.

A juicio de Sex Asistent, el 'Código...' hace una aportación importante: acerca las reivindicaciones históricas de los activitas por los DDHH de las personas con diversidad funcional al colectivo de profesionales que trabajan entorno a éstas personas desde la Bioética.

La ética y la praxis son fundamentales para el cumplimiento de los derechos, pues por si mismos, son papel mojado si no hay políticas efectivas que los desarrollen. Por eso es tan importante el nivel de desarrollo que tengan los derechos en un estado del bienestar para que realmente puedan ser ejercidos por sus beneficiarios, y que ello se haga en igualdad de oportunidades. 

Para ello, es fundamental una ética en la praxis profesional que situe en el centro a la persona empoderada y que preserve, no solo sus derechos, sinó su dignidad intrínseca ya que, como protagonista de su vida, es el que debe de tomar las decisiones que le atañan, en la medida en que cada uno pueda y con las ayudas que le sean necesarias para ello.




El 'Código...' es consultable desde éste enlace: http://goo.gl/knUXnc


miércoles, 8 de julio de 2015

La autogestión no es un capricho, es una necesidad

Cuestionar el modelo de autogestión en relación a servicios de asistencia sexual para personas con diversidad funcional es posicionarse del lado de los servicios especializados que separan entre 'normales' y personas etiquetadas como 'discapacitadas' y, por consiguiente, discriminadas y excluidas socialmente en todos los ámbitos. O incluso desde ellos mismos.

Si entendemos la figura del asistente sexual como una herramienta para el empoderamiento personal, como su homónima, la del asistente personal, pero en materia de sexualidad, entonces no es posible hacer distinción ni categorias entre los usuarios de estos servicios en función de las diferentes diversidades funcionales existentes. Eso sería una contradicción partiendo de la idea de que la diversidad funcional es una contrucción sociológica que etiqueta aquello que en realidad es una cuestión de diversidad humana.

Foto: Centro Ocupacional Taller Rafael para Personas con Discapacidad Intelectual

Todo el mundo es capaz de tomar decisiones sobre su propia vida, cada uno en la medida de sus posibilidades, y contando con la ayuda de apoyos técnicos y humanos, como por ejemplo lo es la asistencia personal. Pensar lo contrario nos reconduce hacia los estereotipos de normalidad, que no son más que consensos culturales.

Además de la posibilidad de asistente personal, las personas que la sociedad considera que no pueden decidir algunas cosas por si mismos cuentan con la protección de su tutor, el cual, bien entendido, debe de ayudar en la toma de decisiones y procurar que estas no causen agrabio alguno a la persona con diversidad funcional. Lo que en ningún caso debería de producirse es la cerceneración de determinados derechos, como pueden ser los derechos sexuales, con el fín de sobreproteger. Si eso sucede, el problema es ajeno a lo que es la propia diversidad funcional. En cualquier caso, el tutor estaría a día de hoy autorizado a prohibir el uso de un servicio de asistencia sexual, lo cual no justificaría en ningún caso que una tercera persona sea la que decida quién es su pareja sexual porque la propia persona beneficiaria del servicio puede escoger según sus criterios, como hacen los 'normales', pero que seguro que no son los mismos criterios que establecen las leyes de la normalidad médica y/o psicológica.

Tampoco se puede confundir autogestión con el derecho a la vida independiente, que no es hacerlo todo por uno mismo, sinó el derecho a decidir por uno mismo y a tomar las riendas sobre la propia vida, cada uno en la medida que pueda y con las ayudas necesarias para hacerlo.

Que todos somos interdependientes en esta sociedad altamente especializada es incuestionable, pero no por ello tenemos que abdicar a la toma de decisiones que atañan a nuestra propia vida. Hacerlo sería como dejar que otro decidiera cada día qué ropa nos ponemos, qué comemos o con quien tenemos que tener relaciones sexuales, cuando, de qué manera, con cuanta frecuencia...

Por lo tanto, quién no está por la autogestión está por el asistencialismo, la caridad, la anulación de la personalidad, la sobreprotección, la dependencia, la patologización, el aniquilamiento de la diversidad, el apartheid... y no por la riqueza de la diversidad humana y sexual desde la libertad personal y la autodeterminación.

Defender una sexualidad controlada y dirijida por terceras personas no conduce a ningún cambio respecto a la sexualidad que ya tienen (o no) la mayoría de personas con diversidad funcional, solo a un acceso anecdótico a la sexualidad de unas cuantas decenas de personas y a un cambio en las arcas de unos pocos que se erigen como subclase a costa de los más deviles, creando un problema de endodiscriminación dentro del colectivo de personas discriminadas por su diversidad funcional.

La figura del asistente sexual tiene que ser una herramienta (y no una finalidad en si misma) precisamente para que cambie la visión que la sociedad tiene respecto a las personas con diversidad funcional (niños eternos y asexuados) y, a través de ese cambio en la percepción social, se establezcan relaciones entre iguales y no desiguales y de dependencia. Y si no es así, no mejoramos la igualdad de oportunidades, los derechos y la dignidad de todas las personas etiquetadas como 'discapacitadas' independientemente de que elijan o no usar esta opción sexual desde la libertad y la intimidad personal.

Además, el modelo de autogestión también es beneficioso para la dignidad y los derechos (laborales, civiles, del contribuyente...) de las personas que ejerzan la asistencia sexual como profesión, pues les proporciona autonomía laboral, evitando así problemas de trata y esclavitud sexual, tan vinculados a los servicios sexuales.

domingo, 21 de junio de 2015

Inclusión a través de la aceptación vs. empoderamiento



Cuando la inclusión solo es posible a través de la aceptación de los demás, solo queda un camino: el empoderamiento
Lo que pasa después es esto...





domingo, 14 de junio de 2015

Sexualidad-es diversas

Vive la sexualidad a tú manera, No es una carrera dónde tengas que llegar el primero. Tampoco tienes que demostrar nada ni imitar los comportamientos o prácticas de los demás. La sexualidad no es única, hay tantas como prácticas existentes. Es más lógico, pues, hablar de sexualidad-es, en plural. Y si la sexualidad es diversa en si misma, es lo que más puede hacer entender la diversidad humana.


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Cuerpos abyectos entrelazando vidas (Somateca, 28 de noviembre)

El pasado día 28 fuimos invitados a participar a la mesa 'Diversexx[y]s' enmarcada en las 'Jornadas creep-queer: Cuerpos abyectos entrelazando vidas', organizadas por el colectivo Somateca en el Museo Nacional Reina Sofía de Madrid. A continuación resumo la aportación de Sex Asistent a los principales temas tratados allí...


Las actuales alianzas entre colectivos discriminados sintetizan dos luchas históricas:
  • La de los derechos civiles y sexuales en igualdad de oportunidades de las personas con diversidad funcional
  • La de los movimientos disidentes al sometimiento político de los cuerpos por los estándares de belleza y de una sexualidad estandarizada. En esa rebelión al sometimiento del cuerpo y los derechos sexuales, por primera vez se visibilizan las personas con diversidad funcional como sujetos de derechos orgullosos de sus cuerpos diversos y en rebeldía ante modelos hegemónicos de cuerpos y de practicas sexuales. 
La idea de divertad propuesta por Javier Romañach es vinculable al ámbito de la sexualidad. La idea persiguiría crear una sociedad diversa y, desde ella, una humanidad inclusiva.
En ese sentido, Sex Asistent es un agente de cambio, de transformación, de reveldía y de resistencia al sometimiento del cuerpo, de la diversidad humana y de la sexualidad como dispositivo de control. Es un proyecto internacional, presente en 6 países (España, Argentina, Venezuela, Colombia y Francia), de índole académico y de investigación sobre sexualidad en diversidad con enfoque en DDHH y de promoción de la asistencia sexual como herramienta de empoderamiento e igualdad de oportunidades creado por Silvina Peirano en 2012 en Barcelona a partir de los espacios de Mitología de la Sexualidad Especial y Sex Asistent y la Filosofía de Vida Independiente como base ideológica. Propiciamos espacios de acción y participación (encuentros, charlas, debates...) para la difusión de la figura del asistente sexual dentro del amplio marco referencial de la sexualidad, la diversidad funcional y la asistencia/acompañamiento sexual.

La relación que mantiene la sociedad con las personas con diversidad funcional suele ser de subordinación. Nosotros proponemos el empoderamiento de las personas con diversidad funcional a través de su sexualidad, y creemos que solo de esta forma dejaran de ser vistos como niños eternos y asexuados para pasar a ser considerados personas adultas empoderadas que toman decisiones entorno a su propia vida. Por lo tanto, la propuesta nos lleba a un modelo social de diversidad inclusiva y en divertad, es decir, en libertad y con dignidad, en la que quepamos todas/os. Y eso es el primer paso para considerar a las personas con diversidad funcional como seres no solamente sexuados sinó como objeto de deseo, porque la diversidad quedará asimilada socialmente como algo natural. 

Además, este proyecto aporta a la sociedad en general un replanteamiento de los modelos de sexualidad-es y de entender y asimilar la diveridad humana, porque la sexualidad es diversa en si misma.

Cuando hablamos de asistencia o acompañamiento sexual no inventamos nada. Simplemente pretendemos ampliar unos derechos ya existentes hacia el colectivo de personas con diversidad funcional, en base a las solicitudes de sus protagonistas empoderados y orgullosos de su cuerpo. En ningún caso, debe de ser considerada la única opción sexual para estas personas.

Como opción libre, independiente e informada es una alternativa para aquellas personas con diversidad funcional que no pueden satisfacer sus necesidades sexuales o que encuentran grandes dificultades para lograrlo. Todas las personas somos seres sexuados y tenemos el derecho y la necesidad de disfrutar de relaciones sexuales plenas, saludables y placenteras. Por desgracia, existe un porcentaje muy alto de personas con diversidad funcional que no tiene acceso a compartir su sexualidad con otra persona y, a menudo, ni siquiera acceso a su propio cuerpo.

En ese sentido la asistencia sexual no es un fin en si mismo, sino un medio para ayudar a cada persona a encontrar la manera de vivir su sexualidad. No se trata simplemente de cubrir una necesidad inmediata, sino de descubrir, de sentir, de desear y ser deseado, de autoestima, de empoderamiento... Con la creación de la figura del asistente sexual se demuestra que las personas con diversidad funcional, por el echo de serlo, no tienen problemas para ejercer sus derechos sexuales siempre y cuando cuenten con los apoyos técnicos y/o humanos necesarios. Cualquier problema en este sentido es derivado de la discriminación, el apartheid y la anulación de la personalidad a la que a menudo son sometidos y que no les permite vivir en comunidad y en igualdad de oportunidades, y también por el rechazo social hacia sus cuerpos alejados de los estándares estéticos. Por lo tanto, no son susceptibles de terapias relacionadas con su sexualidad por el mero hecho de ser diferentes a la mayoría estadística.

En cuanto a si la asistencia sexual es o no prostitución creemos que es un debate estéril, porque hay tantas opiniones y matices como personas. La asistencia sexual es, ante todo, un acuerdo libre entre dos personas y, como tal, debe de ser respetado y no ser tratado únicamente desde las creencias éticas, morales y religiosas de terceras personas. Por ese mismo motivo, tampoco vemos viable esperar a que la figura del asistente sexual se normalice y regularice. Si consideramos que los derehos sexuales son un derecho humano (así lo reconoce la OMS) no necesitamos la aprovación de nadie para ejercerlos. De lo contrario, los prejuicios morales asfixiarian el desarrollo personal de todo un colectivo de personas discriminadas por su diversidad funcional.

Lo que está claro es que el concepto de prostitución debería de ser revisado. Este no es más que un oficio en el cual una persona decide realizar un trabajo especializado con su propio cuerpo a cambio de una retribución económica. Pero es que eso es exactamente lo que se hace en toda relación laboral. Con la coyuntura socioeconómica actual, gracias a la cual la explotación laboral se generaliza en pro de la productividad y el beneficio desmesurado, se ven obligadas a 'prostituirse' millones de vidas a cambio de salarios irrisorios y condiciones laborales denigrantes.

Los biopoderes han trasgiversado la personalidad, como rasgo identitario y diferenciador del resto de inviduos, con la identificación del individuo mediante su cuerpo dominado por los poderes médicos y estéticos de sometimiento del cuerpo. Y es en ese error dónde se confunden los términos, pues en cualquiera de los servicios sexuales de pago, el que contrata el servicio no paga para comprar al trabajador del sexo, ni tampoco su cuerpo entendido cómo objeto, sino el servicio que ofrece. Y si el problema es que ese trabajador muestra su cuerpo desnudo, también lo hacen voluntariamente muchas otras personas desde sus respectivas profesiones, por ejemplo actores y actrices, y nadie se rasga las vestiduras por ello.

Por su parte, el orígen etimológico de la palabra 'asistir' hace referencia tanto a "estar presente" como "ayudar". Sin embargo, la nomenclatura 'asistente/a' se asimila demasiado a 'asistencialismo', que es precisamente justo lo contrario que se pretende con la Filosofía de Vida Independiente con la figura del asistente/a personal. Para evitar malos entendidos y confusiones, consideramos que deberían también revisarse esos términos para adecuarlos a lo que realmente se refieren sin que haya ninguna ambigüedad: ayudas humanas para que las personas con diversidad funcional tengan igualdad de oportunidades.

El nombre pues de asistencia sexual se usa por analogía ideológica. Esta actividad existe y es legal desde hace casi 30 años, mucho antes de que en España ni siquiera se hablara de asistencia personal para personas con diversidad funcional. Nosotros consideramos que las dos figuras laborales no deben de recaer en la misma persona. Primero porque nadie tiene derecho a saberlo todo de una misma persona, vulnerándose así el derecho a la intimidad de las personas con diversidad funcional.

Segundo, porque vinvular la asistencia sexual a la asistencia personal supondría una discriminación dentro de la discriminación. Actualmente, los beneficiarios en España de un servicio de asistencia personal son una inmensa minoria. Por lo tanto, vinculadar las dos cosas supondría una exclusión dentro de la exclusión como es la diversidad funcional respecto al conjunto de la sociedad.

Y tercero, porque al ser una relación laboral en la que el 'asistido' se encuentra en una relación laboral de poder (es el que selecciona y contrata mediante pago directo), podrían crearse relaciones de dominación invertidas. Para evitarlas, mientras que la relación laboral con el asistente personal si que puede ser contractual por periodos largos y sus quehaceres estan más o menos claros, el asistente sexual solo podría ser contratada para realizar un servicio concreto y determinado en el tiempo para garantizar los derechos por ambas partes.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

I Jornada sexologia y diversidad funcional Sex Asistent-Sexorum (y 2)

En su día, ya os hablamos de la I Jornada de Sexología y Diversidad Funcional, organizada conjuntamente por Sex Asistent y Sexorum. Ahora compartimos con vosotros el vídeo de la sesión inaugural, a cargo de Almudena Herranz, socia fundadora de Sexorum, y la intervención de Rafael Reoyo, coordinador de Sex Asistent en España. 


martes, 29 de julio de 2014

Código ético sobre afectividad y sexualidad en personas con diversidad funcional

El desarrollo íntegro de las personas conlleva el aceptar al ser humano como ser sexuado, y por lo tanto la sexualidad debe considerarse como una parte importante del desarrollo psicoevolutivo, psicosocial, psicoafectivo de todas las personas, con o sin diversidad funcional de cualquier tipo. Por eso, hemos creído importante la creación de éstas normas éticas, las cuales pueden ser una herramienta útil para al cumplimiento de dichas premisas para todas y cada una de las personas, servicios, organizaciones, instituciones, las personas con diversidad funcional, sus familiares, profesionales de los diversos ámbitos de actuación, investigadores, asociaciones de personas con diversidad funcional que integran este entramado social.

  Código ético Sex Asistent-ANSSYD 

El desarrollo del código viene apoyado por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ONU, 2006), en donde se consagra el cambio del enfoque de las políticas sobre discapacidad, quitando importancia definitivamente a la perspectiva asistencial, para abordar otro modelo basado en los derechos humanos, pasando así a considerar a las personas con diversidad funcional como sujetos titulares de derechos y no como objetos sólo de tratamiento y protección social, y establece como principios generales el respeto a la dignidad. La Convención... obliga a los estados partes a respetar y asegurar el cuidado de la salud sexual y reproductiva de las personas con discapacidad. Todas y cada una de las personas, servicios, organizaciones, instituciones que integran este entramado social son y están para contribuir, desde su papel, con su esfuerzo y sus recursos, a ese fin último. El desarrollo íntegro de las personas conlleva el aceptar al ser humano como ser sexuado, y por lo tanto la sexualidad debe considerarse como una parte importante del desarrollo psicoevolutivo y psicoafectivo de las personas que tengan o no una diversidad funcional, indefinida o transitoria. Una manera de cumplir esa misión es a través de la creación de códigos éticos. Es por ello que la Asociación Nacional de Salud Sexual y Discapacidad (ANSSYD) y Sex Asistent aúnan sus esfuerzos para elaborar este documento con el fin de crear una herramienta útil para todos los profesionales de los diversos ámbitos de actuación y asociaciones dedicadas a la atención de las personas con diversidad funcional, con el fin de que en la gestión de todos los aspectos de su trabajo profesional, actúen de acuerdo a lo marcado en principios éticos como: la autonomía personal, la independencia de cada ser humano, la integridad, competencia, confidencialidad, responsabilidad y respeto por los derechos humanos y civiles, proveyendo y promoviendo estándares de actuación acorde a las necesidades sexuales particulares de cada persona, la no discriminación, la igualdad entre hombres y mujeres, la participación e inclusión plenas y efectivas en la sociedad, la igualdad de oportunidades, el respeto por la diferencia y la aceptación de las personas con cualquier diversidad funcional como manifestación de la diversidad y la condición humana. Por supuesto este Código lo vemos como un documento abierto y dinámico, donde su permanente revisión ha de venir de la implicación y participación de todos los agentes, especialmente de las vivencias y experiencias de sus destinatarios finales: las propias personas con diversidad funcional.



lunes, 28 de julio de 2014

Cos'è Sex Asistent?

*Presentazione di Rafael Reoyo nelle conferenze “Miradas sobre la asistencia sexual” (Sguardi sull’asistenza sessuale) organizzate a Madrid il 24 maggio 2014 asieme a Sexorum e Sex Asistent Internacional. Tradotto dallo spagnolo da Milena Cocianni.

Se vogliamo che la sessualità delle persone con diversità funzionale smetta di essere un tema tabu relegato alla marginalità e, se in più funziona già in altri paesi, ¿perchè non funzionerà qui? In questo contesto è dove nasce, ed il motivo della nascita di Sex Asistent.

La nostra proposta ha a che fare con una sessualità piacevole, diversa, non normativizzata, che rispetti la diversità umana e la libertà individuale, in più che permetta la superazione di stimmi sessuali. I diritti sessuali sono diritti umani e la necessità di assistenza técnica e/o umana non dovrebbe essere un ostacolo per essercitarli.

Sex Asistent è una rete mondiale multidisciplinaria creata da Silvina Peirano nel 2012 a Barcellona. È un progetto teorico e accademico di ricerca e promozione della assistenza sessuale nata dagli spazzi di “Mitología de la Sexualidad Especial” e “Sex Assistent”. Attualmente abbiamo presenza in sette paesi: Spagna, Argentina, Venezuela, Colombia, Israel, Portugal e Francia.

Non siamo una associazione che gestisce un servizio di assistenza sessuale. Consideriamo che dovrebbe essere un servizio di autogestione e di autonomía laborale, per evitare il prossenetismo e la segregazione, senza cercare il controllo neanche la manipulazione della sessualità delle persone con diversità funzionale raggiungendo l’empowerment della propia sessualità.

Il progetto va oltre a solo il fatto che le persone con diversità funzionale possano mentenere relazioni sessuali di qualsiasi tipo. Sarebbe soltanto aneddotico se si fermasse lì. In questo senso Sex Asistent è un agente di cambio di trasformazione, di ribellione e di resistenza alla sottomissione del corpo, della diversità umana e della sessualità come dispositivo di controllo.

La nostra proposta ha a che fare con le pari oportunità, l’autonomia, la dignità, la libertà individuale, l’empowerment e l’orgoglio per la diversità. Siamo partecipi, asieme ad altri gruppi in una rivoluzione che va dalla radicalità reivindicativa per il rispetto, una dignità ed un orgoglio verso corpi che funzionano e sono steticamente diversi alla maggioranza statistica e contro l’omogeneizzazione corporale imposta, diventando così la diversità un valore che parte dalla sessualità.

Centra anche con una serie di diritti umani e sessuali sistemáticamente negati ad un settore della popolazione, e che serve per ricuperare gli stimmi sessuali associati alla condizione risultante del vincolo dis-abile/non-cittadino riservato alle persone con diversità funzionale.

In più, questo supone una via per la valorizzazione sociale della diversità funzionale in generale. Come cambio radicale, la considerazione delle persone con diversità funzionale come esseri capaci di avere una padronanza della sua sessualità, atraverso il riconoscimento delle diverse corporalità e l’identità sessuale di ogni persona, dal rispetto per la diversità umana e la libertà individuale.

Ha a che fare, anche, con le corporalità e la sessualità non egemonica. Questo è il grande aporte di questo progetto e le persone diversamente abili alla società in generale: la proposta di un modelo sociale di diversità inclusiva ed in “divertad”, cioè, in libertà e con dignità, nella quale nessuno sia escluso.


In fine, ha a che fare con la considerazione delle persone con diversità funzionale come esseri non solamente sessuati sennò come oggetto di desiderio perche la diversità rimarrà asimilata socialmente come qualcosa di naturale.

Secondo il bioètico Javier Romañach: “se si desidera costruire una società nella quale nessuno sia escluso. Se si desidera che la diversità funzionale non rapresenti uno svantaggio sociale ne un elemento di discriminazione, si deve cambiare da oggi la visione sulla diversità funzionale e la dignità nella quale questa si supporti".

Da Sex Asistent consideriamo che, fino a quel cambio di paradigma voluto, l’assistenza sessuale sarà necessaria.

Ce qu'est Sex Asistent

* Extrait de l'intervention de Rafael Reoyo durant les journées «Regards sur l'assistance sexuelle» qui ont eu lieu à Madrid le 24 mai 2014. Ces journées ont été organisées conjointement par Sexorum et Sex Asistent InternacionalQuelques éléments ont été ajoutés à la traduction afin de faciliter la compréhension des valeurs qui sous-tendent les objectifs posés. Traduction par Anne-Cécile Mouget.


Sex Asistent est un réseau mondial multidisciplinaire créé par Silvina Peirano en 2012 a Barcelone. C'est un projet théorico-académique international de recherche scientifique, de réflexion et de promotion de l'assistance sexuelle qui est né des espaces «Mythologie de la sexualité spéciale» et «Sex Asistent». Actuellement nous sommes présents dans sept pays: Espagne, Argentine, Venezuela, Colombie, Israël, Portugal et France. Notre mouvement s'inscrit dans la lignée du mouvement pour la vie autonome.

Le nom retenu a été celui qui pouvait être compris, sans traduction, dans le plus grand nombre de pays possibles. Même si la notion d'«assistance» peut-être discutée pour la langue française, ce nom fait consensus en français aussi.

Tout d'abord nous voulons que la sexualité des personnes avec diversité fonctionnelle cesse d'être un thème tabou, et de ce fait la cible de nombreuses représentations erronées et préjugés, un thème relégué à la marginalité. Une double marginalité, le handicap place les personnes en position de liminalité de la société, certains aspects de leur vie sont mieux acceptés que d'autres, le plus dénié reste la sexualité. Et alors que d'autres pays ont déjà réussi nous nous sommes demandés : pourquoi n'y arriverions nous pas ici aussi? Ce contexte est celui dans lequel, et pour lequel, est né Sex Asistent.

Nous voulons promouvoir, pour tous, l'expression d'une sexualité épanouissante, diverse et non normative. Une expression dans le respect de la diversité humaine et de la liberté individuelle, qui permette de dépasser les stigmatisations sexuelles. Toutes formes de stigmatisation sexuelles. Les droits sexuels sont des droits humains et la nécessité pour les personnes de recourir à des aides techniques et/ou humaines pour pouvoir réaliser leur sexualité ne peut être un obstacle à l'exercice de ces droits. Il en va de même du fait de devoir ou de souhaiter exprimer sa sexualité d'une manière qui ne corresponde pas aux scripts sexuels les plus courants statistiquement, ou les plus valorisés culturellement. L'idée que toutes les manières de faire, d'avancer vers un objectif, se valent, même si elles entraînent un coup économique ou énergétique variable, est la base même du concept de diversité fonctionnelle.

Nous ne sommes pas une association qui gère un service d'assistance sexuelle, ou de mise en relation avec des assistant(e)s sexuel(le)s, car nous considérons que le recours à ce service doit être géré par les personnes concernées et respecter l'autonomie, la libre détermination, tant des bénéficiaires que des personnes souhaitant exercer l'assistance sexuelle. Ce choix a été fait aussi afin d'éviter un quelconque proxénétisme, ou la ségrégation qui pourraient résulter d'un tel service, pour que personne ne contrôle ou ne manipule la sexualité des personnes avec diversité fonctionnelle et pour que ces dernières s'emparent elles-mêmes, s'approprient leur sexualité, dans une démarche d'empowerment.

Le projet va beaucoup plus loin que le fait de promouvoir les capacités des personnes avec diversité fonctionnelle en matière de sexualité, de soutenir qu'elles peuvent avoir des relations sexuelles, quelle que soit la manière, ordinaire ou plus personnelle, d'y parvenir. Il est nécessaire de dépasser ce niveau qui pourrait rester anecdotique. Dans ce sens, Sex Asistent est un agent de changement, de transformation, de rébellion et de résistance à la soumission du corps, de la diversité humaine et de la sexualité aux diktats culturels. Une soumission telle qu'elle peut devenir un dispositif de contrôle sur les personnes.

Nos voulons promouvoir l'égalité d'opportunités, l'empowerment, l'autonomie, la liberté individuelle, la dignité et la fierté pour le divers. Nous participons, avec d'autres collectifs, à une révolution d'une radicalité revendicative pour le respect, la dignité et la fierté de tous, y compris ceux dont le corps fonctionne et est esthétiquement différent de la majorité statistique en opposition à l'homogénéisation corporelle culturellement imposée. Nous voulons convertir la diversité en une valeur, au moins du point de vue de la sexualité.

Nous voulons aussi promouvoir le respect d'une série de droits humains et sexuels systématiquement nié à un secteur de la population, étiquetée «handicapée» d'une manière stigmatisante. Ces droits doivent servir à dépasser les stigmates sexuels associés à la condition résultant du liens dis-capacité / dis-citoyen auxquelles sont réduites les personnes avec diversité fonctionnelle.

Ceci suppose la valorisation sociale de la diversité fonctionnelle en général, et la considération des personnes avec diversité fonctionnelle comme des êtres sexués capables en reconnaissant les corporalités différentes et en respectant l'identité sexuelle de chaque personne (on parle bien ici d'identité sexuelle, non d'identité de genre, mais la lutte pour le respect de l'identité de genre est une lutte connexe). Ceci à partir du respect pour la diversité humaine et pour la liberté individuelle.

Nous voulons donc aussi promouvoir aussi l'idée de corporalités et de sexualités loin de la norme culturelle hégémonique. Et ceci est le grand apport de ce projet et des personnes avec diversité fonctionnelle à la société en général: la proposition d'un modèle social de diversité inclusive dans la diversité, c'est à dire, la liberté et avec dignité, un modèle dans lequel nous pouvons tous nous reconnaître.

Et enfin nous voulons promouvoir la reconnaissance des personnes avec diversité fonctionnelle comme des êtres non seulement sexués, capables de désir, de plaisir, de liberté de choix en la matière, mais aussi comme objets de désir. Alors la diversité pourra être assimilée socialement comme quelque chose de naturel.

Selon le bioéthicien Javier Romañach «Si nous voulons construire une société dans laquelle nous participons tous. Si nous voulons que la diversité fonctionnelle ne représente pas un désavantage social ni un élément de discrimination, nous devons aller changeant, à partir de maintenant, la vision que l'on a de la diversité fonctionnelle et de la dignité qui la sous-tend.»


A Sex Assistent nous considérons que, jusqu'à ce changement de paradigme soit atteint, l'assistance sexuelle sera nécessaire.  

domingo, 27 de julio de 2014

Capacitación y código ético: hacia una ética profesional

Extracto de la ponencia de Rafael Reoyo en las jornadas 'Libertad sexual y sus implicaciones sociales en la actualidad'. Madrid, 28 de abril de 2014. 

Sex Asistent es pionera en España, en colaboración con ANSSYD, en ofrecer un curso de capacitación específica a aquellas personas que desean desempeñar la labor de asistentes sexuales. La especialización, desde la Filosofía de Vida Independiente, es necesaria para evitar el rechazo, la repulsión, el asistencialismo, la lástima... porque todo ello podría socavar la autoestima de muchas personas con diversidad funcional e incidir en su estigmatización. La preservación de la dignidad inherente de las personas con diversidad funcional mediante la formación de los asistentes sexuales convierte en inviable el carácter de voluntariedad de esta profesión. Dejar el tema en manos de voluntarios malmete la propia figura del asistente sexual porque podría causar recelos sobre sus intenciones entre familiares, tutores y trabajadores entorno a las personas con diversidad funcional, especialmente mental y, por consiguiente, su rechazo sistemático. En este sentido, en los países dónde ya funciona el servicio de asistencia sexual como una actividad de carácter profesional, ha sido mejor aceptada que otras opciones tanto por padres de personas con diversidad funcional como por profesionales. Y no es que éstos deban de decidir por las personas con diversidad funcional, ni menoscabar su voz, pero sin duda, en muchos casos pueden ejercer una influencia en su toma de decisiones. 

Entendemos que, para evitar situaciones estigmatizadoras y de indignidad, el asistente sexual debe aceptar expresamente un código ético profesional. En ese sentido, el 'Código ético sobre sexualidad y afectividad' desarrollado por Sex Asistent y ANSSYD está dirigido a familiares y a todos aquellos profesionales que trabajan entorno a estas personas para que se preserven los derechos y la dignidad de las personas con diversidad funcional en todos los ámbitos de la vida y, muy especialmente, en este que nos ocupa. 

Obviamente, la asistencia sexual está dentro de los servicios sexuales. Más allá del morbo que ello suscita, la consideración de si es o no prostitución va a depender de las creencias éticas, morales y religiosas de cada mirada. Nosotros no nos pronunciamos sobre ello, sobretodo porque creemos que la asistencia sexual no debe de ser ni un servicio especializado y segregador ni un simple negocio a costa de las personas con diversidad funcional. Es, ante todo, un agente de cambio al sometimiento político del cuerpo y de la diversidad humana

En cualquier caso, permitidme que os diga que la prostitución no es más que un oficio en el cual una persona decide realizar un trabajo especializado con su propio cuerpo a cambio de una retribución económica. Bajo esa definición, el geopolítico y sociólogo Jon E. Illescas Martínez advierte de que, si se prohíbe la prostitución, habría que prohibir también todo trabajo. Esa argumentación toma aún más sentido, si cabe, con la coyuntura socioeconómica actual, gracias a la cual la explotación laboral se generaliza en pro de la productividad y el beneficio desmesurado propios del neoliberalismo, 'prostituyendo' millones de vidas a cambio de salarios irrisorios y condiciones laborales denigrantes. 

Los biopoderes se encargaron de situar al cuerpo como el elemento central de nuestras vidas para así poder controlar a la población con facilidad. De esta manera se ha trasgiversado la personalidad, como rasgo identitario y diferenciador del resto de inviduos, más allá de sus características o estética corporal, con la identificación del individuo mediante su cuerpo dominado por los poderes médicos y estéticos de sometimiento del cuerpo. 

Es en ese error, en la identificación del individuo mediante su cuerpo y no mediante su personalidad, dónde se confunden los términos, pues en cualquiera de los servicios sexuales de pago, el que contrata el servicio no paga para comprar al trabajador del sexo, ni tampoco su cuerpo entendido cómo objeto, sino el servicio que ofrece. Y si el problema es que ese trabajador muestra su cuerpo desnudo, también lo hacen voluntariamente muchas otras personas desde sus respectivas profesiones, por ejemplo actores y actrices, y nadie se rasga las vestiduras por ello.

domingo, 6 de julio de 2014

Miembros de Sex Asistent participan en un curso de la Universidad de verano

Miembros de Sex Asistent de ambos lados del Atlántico participaron apotando su experiencia y sus estudios en diversidad funcional y sexualidad, así como entorno a la figura del asistente sexual.

En el marco de la Universidad Internacional del Mar el curso, 'Sexualidad no normativa. Nuevas visiones en torno a la sexualidad de las personas con diversidad funcional (discapacidad)', celebrado en Águilas (Murcia) entre el 3 y el 5 de julio, el curso pretendía abordar, desde una perspectiva interdisciplinar, la sexualidad de las personas con diversidad funcional desde una óptica de derechos humanos y de igualdad de oportunidades.

Entre otras ponencias, Maria Elena Villa Abrille, Psicóloga y Sexóloga clínica colaboradora y co-autora, junto a Silvina Peirano, de los cursos para orientadores en sexualidad y diversidad funcional en Argentina, habló de los cuerpos diversos como centro de nuestra existencia sexuada y sexual.

Otro gran profesional comprometido con el proyecto de Sex Asistent, Samuel Díez Arrese (Xamu), sexólogo y profesor del Instituto de Sexología Incisex, explicó cómo eliminar la construción de individuos 'con', en clara referencia a las etiquetas para referirse a determinados colectivos las cuales no les permiten realizar las mismas cosas que al resto de personas. En ese sentido, Xamu resaltó que en sexualidad no hay discapacidades sino identidades.

Por su parte, el compañero de Sex Asistent Argentina, Victor Ariel Pagano, profesor de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires, quiso poner un poco de luz a la confusión entorno a todo éste tema aportando definiciones y conceptualizaciones imprescindibles hacia un marco ético-legal para la asistencia sexual.

Por su parte, Rafael Reoyo, activista por los derechos humanos y sexuales y miembro de Sex Asistent Catalunya, justificó la asistencia sexual desde diferentes ámbitos y disciplinas. Para entender la magnitud multidisciplinar del tema, repasó nociones entorno a la diversidad humana y sexual de las personas con diversidad funcional y de otros colectivos discriminados por sus corporalidades alejadas de los cánones estéticos y de formas heterogeneas de hacer las cosas. Desde el modelo de la diversidad de la discapacidad hizo una propuesta para que la liberación sexual de las personas con diversidad funcional se convierta en una realidad y así mismo la visión social hacia la diversidad funcional cambie radicalmente a través del empoderamiento sexual de estas personas.

Nuestra aportación concluyó con la participación en el curso de Guillermo Pérez León, sexólogo y coordinador del Grupo Ibero Americano de Orientación y Apoyo a la Salud Sexual y miembro también de Sex Asistent.


viernes, 27 de junio de 2014

El asistente/a sexual como derecho a una sexualidad placentera vs. el surrogate como una sexualidad terapéutica

*Extracto de la ponencia de Rafael Reoyo en las jornadas ''Miradas sobre la asistencia sexual" (Madrid, 24 de mayo de 2014), organizadas conjuntamente por Sexorum y Sex Asistent Internacional. 

Con la creación de la figura del asistente sexual se demuestra que las personas con diversidad funcional, por el echo de serlo, no tienen problemas para ejercer sus derechos sexuales contando con los apoyos técnicos y/o humanos necesarios.

Cualquier problema es derivado de la discriminación, el apartheid y la anulación de la personalidad a la que a menudo son sometidos y que no les permite vivir en comunidad y en igualdad de oportunidades y también por el rechazo social hacia sus cuerpos alejados de los canones estéticos. Por consiguiente, no son susceptibles de terapias relacionadas con su sexualidad por el mero echo de ser o funcionar diferentes a la mayoría.

Desde este enfoque, no sería posible concebir la asistencia sexual como una terapia que, como tal, pretenda conseguir unos objetivos predefinidos con el fin de restaurar unos supuestos patrones de 'normalidad', ni tampoco cabría hablar de un límite de sesiones o cualquier otra restricción impuesta por terceras personas, porque sería reconocer la no aceptación de la diversidad humana.

Si bien el objetivo primordial de la asistencia sexual, acorde con el marco coneptual planteado desde Sex Asistent, los objetivos de la asistencia sexual hacen referencia a valores y principios como la autonomía, la autodeterminación, el empoderamiento, la calidad de vida y los derechos humanos, los cuales van unidos al concepto de inclusión. Según este marco teórico, la “asistencia sexual” con fines terapeuticos debería de llamarse de una forma diferente porque el/la asistente sexual no es un terapeuta ni alguien que dirija, corrija, decida, autorice, imponga o prohiba sobre la sexualidad de las persona con diversidad funcional ni sobre sus "trastornos sexuales". Es un medio para que las persona con diversidad funcional que quieran puedan hacer valer sus derechos, sus deseos y sus necesidades sexuales con dignidad e igualdad de oportunidades. 

En ese sentido, un/a asistente sexual debe de ser algo parecido a un asistente personal: su labor no es la de cuidar sinó la de facilitar aquellas cosas que la persona con diversidad funcional no puede hacer por él mismo, pero si son quienes deciden cuando, cómo, dónde y por quién se hacen.


El servicio es diferente en cada uno de los países dónde ya funciona la asistencia sexual como actividad de carácter profesional, en función de consideraciones morales, éticas, religiosas. También sobre la visión social de la diversidad funcional y cuestiones legales en relación a los servicios sexuales de pago. Pero en la mayoría de países tiene una clara tendencia hacia al asistencialismo y el carácter terapéutico de esta práctica. Por eso Sex Asistent ha decidio crear su propio modelo, único en el mundo en su planteamiento en sexualidad placentera, también para las personas con diversidad funcional, como medio de empoderamiento y de que cambie la visión social negativa hacia la diversidad funcional.

viernes, 13 de junio de 2014

¿Qué es Sex Asistent?

*Extracto de la ponencia de Rafael Reoyo en las jornadas ''Miradas sobre la asistencia sexual" (Madrid, 24 de mayo de 2014), organizadas conjuntamente por Sexorum y Sex Asistent Internacional. 

Si queremos que la sexualidad de las personas con diversidad funcional deje de ser un tema tabú relegado a la marginalidad y, si además, ya funciona en otros países, ¿por qué no lo va a hacer aquí? En ese contexto es dónde y para lo qué nace Sex Asistent.

Nuestra propuesta tiene que ver con una sexualidad placentera, diversa y no normativizada, que respete la diversidad humana y la libertad individual, y que permita la superación de estigmas sexuales. Los derechos sexuales son derechos humanos y la necesidad de ayudas técnicas y/o humanas no puede ser un obstaculo para ejercerlos.

Sex Asistent es una red mundial multidisciplinar creada por Silvina Peirano en 2012 en Barcelona. Es un proyecto teórico-académico de investigación y promoción de la asistencia sexual que nace desde los espacios de “Mitología de la Sexualidad Especial” y “Sex Asistent”. Actualmente tenemos presencia en siete países: España, Argentina, Venezuela, Colombia e Israel, Portugal y Francia.

No somos una asociación que gestiona un servicio de asistencia sexual, porque consideramos que debe de ser un servicio de autogestión y desde la autonomía laboral, para evitar el proxenetismo y la segregación, para que nadie controle ni manipule la sexualidad de las persona con diversidad funcional, y para que estas se empoderen a través de su propia sexualidad.

El proyecto va mucho más allá de que unas cuantas persona con diversidad funcional puedan mantener relaciones sexuales, del tipo que sean, porque sería anecdótico en si mismo si lo dejamos ahí. En ese sentido, Sex Asistent es un agente de cambio, de transformación, de reveldía y de resistencia al sometimiento del cuerpo, de la diversidad humana y de la sexualidad como dispositivo de control.

Nuestra propuesta tiene que ver con la igualdad de oportunidades, el empoderamiento, la autonomía, la libertad individual, la dignidad y el orgullo por lo diverso. Somos participes, junto a otros colectivos, de una revolución desde la radicalidad reivindicativa por un respeto, una dignidad y un orgullo hacia unos cuerpos que funcionan y son estéticamente diferentes a la mayoría estadística y en contra a la homogeneización corporal impuesta, convirtiendose la diversidad así en un valor desde la sexualidad.

También tiene que ver con la consecución de una serie de derechos humanos y sexuales sistemáticamente negados a un sector de la población, y que sirven para superar los estigmas sexuales asociados a la condición resultante del vinculo dis-capacitado / dis-ciudano reservada a las persona con diversidad funcional.

Además, esto supone una vía para que la valoración social de la diversidad funcional en general, y la consideración de las persona con diversidad funcional como seres sexuados empoderados cambie radicalmente, mediante el reconocimiento de las corporalidades diferentes y la identidad sexual de cada persona desde el respeto por la diversidad humana y la libertad individual.

Tiene que ver, también, con las corporalidades y la sexualidad no hegemónicas. Y esa es la gran aportación de este proyecto y las persona con diversidad funcional a la sociedad en general: la propuesta de un modelo social de diversidad inclusiva y en divertad, es decir, en libertad y con dignidad, en la que quepamos todas/os.

Y, por último, tiene que ver con la consideración de las persona con diversidad funcional como seres no solamente sexuados sinó como objeto de deseo porque la diversidad quedará asimilada socialmente como algo natural.

Según el bioético Javier Romañach: “si se desea construir una sociedad en la que todos quepamos. Si se desea que la diversidad funcional no represente una desventaja social ni un elemento de discriminación, se debe ir cambiando desde hoy la visión sobre la diversidad funcional y la dignidad en la que se sustenta”.

Desde Sex Asistent consideramos que, hasta ese cambio de paradigma anelado, la asistencia sexual será necesaria.

martes, 29 de abril de 2014

Sexualidad y discapacidad, en Zaragoza

La siguiente participación de Sex Asistent en España será el próximo día 6 en Zaragoza, gracias a la invitación que nos ha hecho la Federación DFA dentro de su cicloo de conferencias en relación a diversos temas relacionados con la diversidad funcional.

En esta ocasión, Laura Rubio impartirá un taller práctico mientras que Rafa Reoyo exlicará a los asistentes la visión particular de Sex Asistent en relación a la sexualidad de las personas con diversidad funcional.

Os esperamos a todas y a todos que estéis por allí ese día!