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miércoles, 5 de julio de 2017

Modelos de la sexualidad

La asistencia sexual no se puede entender, ni teorizar, sin comprender qué es la sexualidad y qué son las relaciones libres, informadas y consentidas. La verdadera libertad sexual radica en ello, sin necesidad de exponer tu intimidad para que otros(s) te concedan unos supuestos derechos (sexuales) que ya van 'de serie' por ser derechos humanos. 

Lo que nos iguala como individuos de pleno derecho no son propiamente los derechos, sino la igualdad de oportunidades para ejercerlos. Y en un mundo capacitista, los peor situados para ejercerlos son las personas con diversidad funcional. De ahí la importancia de la figura del asistente sexual, entendida como una herramienta de resilencia para la transformación social, y no como una finalidad en sí misma. 


domingo, 14 de junio de 2015

Sexualidad-es diversas

Vive la sexualidad a tú manera, No es una carrera dónde tengas que llegar el primero. Tampoco tienes que demostrar nada ni imitar los comportamientos o prácticas de los demás. La sexualidad no es única, hay tantas como prácticas existentes. Es más lógico, pues, hablar de sexualidad-es, en plural. Y si la sexualidad es diversa en si misma, es lo que más puede hacer entender la diversidad humana.


viernes, 3 de abril de 2015

La sexualidad en personas con discapacidad

Por la Lic. María Elena Villa Abrille, Psicóloga; Sexóloga Clínica y Especialista en sexualidad y diversidad funcional. Miembro de la CD de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH). 


El desarrollo saludable de la vida afectivo-sexual nos permite vivir más placenteramente. No lo viven así lamentablemente aquellas personas con alguna diversidad funcional o discapacidad.


Ellos sienten y desean exactamente las mismas cosas que los demás. Sin embargo, la mirada social y el exceso cuidado en estas personas han hecho que los afectos y su sexualidad sean un área olvidada.
Existen mitos que alimentan creencias tales como decir que son un ángel o eternos niños. Resulta común escuchar a padres aseverar: “No, a mi hija esas cosas no le pasan”.
Hay mucho énfasis en que la persona con discapacidad se integre a la vida escolar o que aprenda algún oficio que le permita ser más independiente y autovalerse. Pero nadie prepara a estas personas para tener un novio, una pareja y concretar los deseos que todo ser humano tiene.
Por eso, debemos ayudar a nuestros hijos a poder expresar lo que sienten y alentarlos a que se relacionen con pares. Porque el cuerpo siente y pide afecto, así como también contacto, caricias y miradas que están relacionadas con nuestras necesidades afectivas sexuales.
Al hablar de sexualidad es común asociar el término a genitalidad y procreación, aunque es algo mucho más amplio que enriquece al ser humano.
La familia de la persona con discapacidad tienen la obligación de informarse, preguntar y esclarecer sus dudas. Por su parte, los profesionales tenemos que estar informados como para dar una respuesta asertiva y tranquilizadora a estas inquietudes.
No hay nada que genere más temor sobre algo, que el propio desconocimiento.
La angustia se disipa cuando los padres pueden comprender que sus hijos son como los demás, aún en lo afectivo sexual.
Para eso, hay que acompañarlos a que puedan ellos mismos acompañar a sus hijos, me refiero a acompañar y no a incitar o empujar a vivir situaciones para las cuales muchas veces no están preparados.
Los mismos jóvenes con sus preguntas, planteos, permisos y deseos dan señales de lo que están sintiendo.
Tenemos que poder abordar con naturalidad estos temas, dado que ellos en muchos casos necesitarán una o mas explicaciones, pero podrán comprenderlo.
Comúnmente las personas con un déficit intelectual plantean que están de novias, que se van a casar y que tendrán hijos. Tales comentarios sobresaltan a los padres, sin embrago, sus hijos sólo están verbalizando lo que otros de su edad sienten.
Algunos podrán concretarlo, tendrán noviazgos eternos o, por el contrario, siempre habrá un nuevo novio/a en sus vidas.
Son situaciones que hacen feliz a la persona, ya que se siente como los demás, nota que repite conductas que observa en sus hermanos. Pero fundamentalmente ve que puede establecer un vínculo muy especial con la persona que ha elegido.
Dentro de la educación que se debe brindar, está el tema de la intimidad, lo que pertenece al ámbito público y lo que es del terreno privado.
Esto es muy importante para ellos, pues muchas veces no conocen cuál es el límite entre ambos y pueden tener conductas no convenientes ante la mirada de otros.
Su privacidad se tiene que respetar tanto como ellos deben hacerlo con la nuestra. Son conceptos claves para una buena y saludable convivencia y adaptación.
Sepamos respetar los momentos íntimos, por algo se denominan así, no tenemos derecho a estar constantemente mirando qué hace y cómo lo hace. Dejemos que exploren su cuerpo, que lo conozcan, pues esto permitirá que lo cuiden y lo respeten.
Veamos a nuestro hijo con alguna discapacidad igual que vemos a nuestro demás hijos, porque tarde o temprano vivirán las mismas cosas. No censuremos pequeñas satisfacciones que, junto a otras situaciones, hacen que su vida tenga sentido de ser vivida.
Ayudemos a crecer y a que puedan extender del ámbito familiar sus afectos, se trata de un signo de evolución, socialización e integración.



miércoles, 1 de abril de 2015

Lo llaman problema...

La sexualidad no es, en ningún caso, un problema. El problema es girar la cabeza cuando se trata de la sexualidad de las personas con diversidad funcional e ignorar esta realidad.


jueves, 26 de marzo de 2015

The Special Need

Sex Asistent Catalunya ha sido invitada a difundir el estreno del documental THE SPECIAL NEED y a participar desde la Fila 0. Y, desde aquí, os animamos a todas/os a asistir al estreno.

The Special Need es un viaje de tres amigos italianos en búsqueda de la primera relación sexual de uno de ellos. Carlo y Alex quieren ayudar a su amigo Enea, que es autista, a tener contacto íntimo con una mujer. No obstante, la película no sólo es una experiencia para Enea sino también para sus dos amigos, ambos con un punto de vista opuesto sobre las relaciones sexuales y sentimentales. A medida que transcurre el viaje, los tres aprenden lecciones sobre la intimidad, la sexualidad y por último, el amor.

Debido a que este documental trata de un tema tan importante como la sexualidad en las personas con autismo, creemos que puede ser de gran interés para que todos los miembros y las personas que conocen Sex Asistent visualicen el documental y puedan sentir la experiencia de Carlo, Alex y Enea.



Habrá proyecciones en toda España: Barcelona, Girona, Valladolid, Oviedo, Gijón, Bilbao, La Coruña,Gran Canaria Tenerife, Fuerteventura, La Palma, Zaragoza, etc. Podéis consultar dónde y cuando en el siguiente enlace:

Toda la información sobre el documental la podéis encontrar en este enlace:


sábado, 21 de marzo de 2015

Alissa, una trabajadora sexual con daño cerebral

Reproducimos aquí la entrevista que Caty Simon hizo a Alissa Afonina el pasado 16 de marzo en el blog de trabajadoras/es del sexo Tits and Sass. Por su interés, y con la intención de no perder ningún matiz, la reproducimos en el idioma original. Sin duda, una cuestión que encenderá el debate...


In 2008, high school student Alissa Afonina, her mother Alla Afonina, and her brother were in a disastrous car accident on the Trans-Canada highway, the result of her mother’s boyfriend Peter Jansson’s reckless driving running the car off the road and overturning it. Both Alissa and her mother suffered brain injuries. Alla, a Russian immigrant with a degree in chemical engineering, began to have trouble with basic arithmetic and was unable to keep her job as a bookkeeper. Alissa, a bright student with film making aspirations prior to the accident, began the 12th grade displaying problems with impulse control, following directions, memory, energy level, and social appropriateness in class. She dropped out of school to finish grade 12 at home, and was able to only briefly attend college. Psychiatric evaluation revealed that she didn’t have the ability to maintain most employment.

Around 2013, Alissa Afonina became a pro domme in order to support herself, working under the name Sasha Mizaree. In January 2015, the British Colombian Supreme Court finally awarded Afonina and her mother 1.5 million in damages for loss of employment opportunities. Most reporting on this story has taken the court case and salaciously interpreted it as “BRAIN DAMAGE TURNED HER INTO A SEX MANIAC DOMINATRIX!” The following is a condensed and edited version of the e-mail conversation Afonina and I had to clear up the whorephobic hype.

Can you talk about the importance of sex work as an option for disabled people?
Sex work should be decriminalized. The fact is, many disabled or otherwise marginalized people need this as an option, and it makes no sense to take [it] away or make it more dangerous for sex workers to screen clients (which is what happens when you have the Swedish model for example) without offering alternatives.
I am thankful that in my area I was able to work without any legal issues. That is a freedom that everyone should have, disabled or not. However, people with limited options especially need that freedom.

When it comes to brain injuries, what one aspect of your condition do you wish the public were more educated about? How would you instruct our readers to be sensitive to people suffering from the sort of injuries you have?
A huge thing is that people think you need to “look” disabled for it to be “real.” For example, if I had a scar on my face but had no physical or mental difficulties, people would probably feel much more automatically accepting of the reality of my injury. It’s rather backwards since the brain is such an important organ and even small changes in it can have devastating effects, but still, time and time again it comes down to me not looking the way people imagine a disabled person should look.
Another huge thing is how against medication people are when it comes to emotional problems. I have been told countless times by people with zero medical training that I should look for more “natural” alternatives and get off antidepressants ASAP. Can you imagine someone telling a person to get off insulin or their heart meds? But when it comes to things like antidepressants, everyone thinks they’re an expert. Truth is, I had a hard enough time accepting that I need a pill in order to function, and don’t need anyone else doubting me.
Lastly, I wish everyone who got a concussion of any kind would pressure their doctor to do an actual MRI, not just a CT scan. I had a CT scan done when the accident happened and it didn’t show soft tissue damage. Only an MRI did a year later. The only reason that was even done was because my mom took charge of the situation, and a lot of people I talk to seem to think that concussions aren’t a big deal.

As you wrote to me in our initial e-mails, the way the media framed the quotes from the judge and your lawyers in your case was “done specifically to support the sensationalism.” In most coverage on your case, the judgement is interpreted to imply that only someone who was incapable of making “correct decisions” would ever choose to do sex work, rather than sex work being the most rational economic option for someone who’d suffered a brain injury which made it impossible for them to earn a degree or work at a nine-to-five job. How would you retell the story the media tried to tell for you?
The judge’s comment [“the plaintiff argues that it [her pro-domme work] shows a lack of correct thinking on the part of Alissa”], at least how I understood it, had to do with lack of safety measures implemented for my work. That part is very true as I failed to have even the most basic safety measures such as texting a friend. The judge also made comments about how he understood my financial needs and he actually declined the request to open the trial when the defense brought in “new” evidence showing that I am still working. This leads me to believe his comments were not meant to be sex worker negative.
My brain injury is supported by far more than just the sexual symptoms, which is all the media decided to focus on. The truth is I have brain scans, countless assessments and [a] history of behavior that is totally congruent with my type of brain injury. I very much wish that my story was just as readable to people if it was not full of flashy sexual context to spark their enthusiasm. I would love for people to be [just as] interested in being educated about mental illnesses and brain injuries.

Alissa Afonina

Your lawyers did argue that your decision to do sex work was based on an “unnecessary risk assumption”—that you didn’t really need to take that risk to “get rent and get food.” The judgement in your case reads: “Her chosen…line of work is an example of inability to make appropriate decisions around safety or health.” How would you respond to that?
I would say that this is maybe their opinion. However, this opinion didn’t include what they thought I could have done INSTEAD. I have not been able to come up with safer and more realistic options for employment in my condition, aside from maybe continuing to do strictly internet-based work.
I do however agree that the way I did it was unnecessarily risky and I did more work than strictly needed for survival. Meaning, I worked also because making that amount of money felt good and I wanted to save as much as I could, while not having any safety measures in place with all the clients I was sessioning with.
The impression I got from both my lawyer and judge was that while their wording wasn’t always perfect, their intent and worry was mostly about my safety. I am usually pretty good at judging who is a whorephobe and who isn’t, and that wasn’t something I sensed when it comes to them.

The defense in your case argued that you were able to organize clients on a schedule, thus the idea that your brain injury barred you from most employment was fallacious. Many disabled sex workers are very good at their jobs and yet incapable of maintaining a straight job, because the way a disability can affect someone’s ability to work can be very specific. A sex worker with chronic pain, for example, can be good at “reading people well and anticipating what they desire”—as the Huffington Post Canada paraphrases you in a recent interview—but would be unable to take the long hours associated with many other human service jobs. How does this play out in your life?
That is a comment I found to be on the invalidating side, because of the reasons you stated. It is very hard for some people to imagine that while being good at one thing (such as reading people and meeting their emotional/fetish needs) I maybe completely lost in other areas.
The fact is client sessions were something I booked not on a set schedule, but on a constantly changing basis. It is also not the end of the world if I [have] to cancel a session or move it due to health, which isn’t a freedom I’d have in other employment. I find domme work more manageable, though still difficult because of general low energy levels, because it is more empathy and creativity based. So no, I am not completely useless in every area, but it doesn’t mean that areas I’d need for most conventional employment weren’t significantly affected.

In your case, your new “sexual impulsivity,” caused by changes in your personality due to your brain injury, was connected to your choice to to become a pro domme. You wrote to me saying rather that “my domme work wasn’t connected to my [sexual] needs at all.” In the Huffington Post Canada interview, you explained: “Part of why I became a dominatrix wasn’t just because I had this inexplicable urge to spank people.” Why do you think the general public persists in connecting sex work to the worker’s own sexuality rather than their need to survive?
Why would people assume my personal needs are connected to my work? Do people assume doctors have a fetish for white lab coats and are personally in love with all their patients? Sex workers in general are not seen as regular humans. I find that extremely true with myself when you throw the brain injury into the mix.

The defense in your case argued that because you were goth as a teenager and acted out occasionally, experimenting with drugs and alcohol, and because you saw a counselor at one point, you had “borderline personality disorder” and wouldn’t have been successful as an adult even if the accident hadn’t occurred. How do you feel about these kinds of assumptions made about countercultural and opinionated teenagers?
I think that the defense had to come up with an argument against me, any argument, because that is the nature of their job.
I do however see this sort of thing in other people. It feels like unless I was Mary Sunshine who wore pink before the accident and never rebelled in any shape or form, it must mean I was “damaged” to begin with. I wasn’t Mary Sunshine, I had a mohawk and I drank alcohol occasionally. I also had done some drugs, like pretty much most kids in high school (even if parents would rather not believe this). However, I was happy and healthy. Having a mohawk doesn’t equal depression, anxiety, memory and concentration problems and the ongoing list of things I currently suffer from. All those things started after the accident.

What do you think you needed most after your accident? In a perfect world, how would your disability have been supported?
Education, right away. Proper care done immediately. Meeting other brain injured people and being taught all of the things that I had to slowly learn on my own. Fundamental things such as the fact that being tired all the time isn’t because I’m lazy. Being told that I could have disability benefits right away instead of years later when my mother has already [run] into credit card debt. People not telling me that I “should” be able to handle and do this that and the other. Basically, acceptance of invisible disabilities.

Do you think the precedent your judgement sets is helpful or harmful to sex workers as a group, or both?
I’d like to think neither. It’s a lot of pressure to think about my case in this manner, and it overlaps with disabled people’s rights so it becomes even more complicated.
I think the bigger issue is people demanding that I define if I either LOVE or HATE my time as a sex worker, when it fact it’s a bit of both. I loved a lot of it, I also hated some of it, just like, you know, any other job will not be either totally perfect or totally horrible. When I said that “I don’t want to be stuck doing it,” that is all that meant. I want to have choices. It does not however mean that I think sex work is bad, that I didn’t draw any empowerment from it. It is nuanced.
But at the end of the day, I want it to ideally always be a choice, which is what the judgement allows for me. I still don’t have as many choices as I did when I was healthy, but at least now I have money to rely on if I one day wake up and decide no type of sex work is right for me anymore. I just think I should have that option, ideally.


Para más información:

miércoles, 18 de marzo de 2015

Debate sobre asistencia sexual

Entrevista a Silvina Peirano en C5N, en el programa "De 1 a 5", el pasado día 16 de marzo.

Por la insistencia que muestra uno de los presentadores, basada en prejuicios, yo le preguntaría: ¿Qué pasaría si te enamoras de tu compañera de trabajo y ella te ignora? Eso son sentimientos, no sexualidad. Y esos sentimientos te pueden causar un gran dolor. ¿No sería mejor, por si acaso, que dejaras el trabajo y te quedaras confinado en tu casa? ¿No resultaría esto impensable? Pues no lo queramos para las personas con diversidad funcional.

¿Si las personas con diversidad funcional que no son 'capaces' de manifestar sus necesidades... por qué se les da de comer y, a la vez, se les niegan sus necesidades sexuales básicas? ¿Sólo por que no las manifiestan verbal y explícitamente? ¿Acaso dicen: quiero comer, cenar...?




martes, 17 de marzo de 2015

Sex Asistent habla de...

  • Derechos sexuales, los cuales son Derechos Humanos según la OMS. 
  • Igualdad de oportunidades para todos los individuos para acabar con los estigmas que asocian la supuesta asexualidad con la dis-ciudadanía. 
  • De sexualidad placentera en contraposición antagónica a una sexualidad terapéutica reservada a las personas con diversidad funcional, basada en un modelo médico rehabilitador que no acredita la total inclusión social sin antes 'normalizarte' y 'estandarizarte'. Un modelo que no respeta y ahoga las diversidades humanas y las segrega. 


miércoles, 11 de marzo de 2015

La verdadera revolución sexual


La verdadera revolución sexual será la que tenga en cuenta la diversidad humana

Mucha divertad (libertad y dignidad) para tod@s!!



jueves, 2 de octubre de 2014

Camino a la divertad...

Es una cuestión clave que se creen los medios necesarios para que las personas con diversidad funcional puedan empoderarse, y Sex Asistent considera que no hay mejor forma que a través de su sexualidad. Para cualquier persona (sin diversidad funcional), la sexualidad no es un fin, sino un medio con el que lograr la plenitud de su existencia (física, psíquica, emocional, etc...). Pues para las personas con diversidad funcional debe de ser lo mismo. ¿Cómo? Empoderándolas a través de algo tan personal como la propia sexualidad.

Las personas con diversidad funcional quieren hacer lo mismo que el resto de personas, lo que a menudo necesitan de ayudas técnicas y/o humanas para hacerlas. Si les damos un servicio de asistencia sexual y nada más, no solo no las empoderamos, sino que recaemos en un servicio 'especial' y segregador, lo cual todavía es peor. La sexualidad se convierte así en una anécdota para unos pocos privilegiados, y con ella no se consigue nada más que satisfacer unas necesidades primarias inmediatas para esos pocos individuos.

Si lo que queremos es que las personas con diversidad funcional se empoderen, tomen las riendas de su vida, ejerzan su autonomía personal y una vida independiente, tienen que ser ellos los que decidan en todos los ámbitos de la vida... ¡Nada sobre nosotros sin nosotros!


La sociedad civil, las administraciones, los agentes sociales,,, pueden (y deben) colaborar a que ese entorno exista, pero deben de ser ellos mismos, empoderados, los que decidan quién, cómo, cuando, dónde... Para eso, no solo tiene que existir el servicio de asistencia sexual, para salvar así los prejuicios y estereotipos sociales entorno a la sexualidad en diversidad funcional y también entorno a las corporalidades no normativas, sino que debe de ser un servicio de autoservicio, exactamente igual que el de asistencia personal.

Con el acceso generalizado de los personas con diversidad funcional a la sexualidad activa, cambia la imagen, y la relación, de la sociedad en relación a las personas con diversidad funcional, porque así pueden dejar dejar de ser considerados ángeles asexuados o niños eternos, sino que serán personas empoderadas que toman decisiones sobre su propia vida. Por tanto, las relaciones entre personas con diversidad funcional y sin diversidad funcional dejarían de ser de sumisión para pasar a ser de igualdad. Además, con todo ello, la diversidad humana se puede convertir en algo natural y asimilable por toda la sociedad.


*Nota: Divertad es una palabra inventada por Javier Romañach, que resume la lucha las personas con diversidad funcional: vivir en libertad y con dignidad.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Margarita, with a straw

Ya lo dijimos: el cine es un muy buen escaparate para visibilizar la diversidad funcional. Es por eso que no nos hemos esperado ni a tener un título definitivo en español para hablaros de ella...

Kalki Koechlin es la actriz protagonista de una nueva película que sobre un tema poco tratado en el cine hasta hace bien poco, aunque todavía de forma muy anecdótica: la sexualidad de las personas con diversidad funcional. La película, que se estrenará el próximo 8 de septiembre en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) 2014, trata sobre una joven rebelde con parálisis cerebral que deja su hogar en la India para estudiar en Nueva York. Inesperadamente se enamorará, embarcándose así en un emocionante viaje de auto-descubrimiento. 
El director de la película, Shonali Bose, se inspiró para hacer esta historia en su prima Malini, que tiene parálisis cerebral. Malini, durante la celebración de su 40 cumpleaños, le pidió a Shonali un deseo: quería tener relaciones sexuales. Hasta ese momento, Shonali nunca había considerado la sexualidad de su prima ni sus deseos sexuales. De hecho, es habitual que las personas con diversidad funcional sean tratadas a menudo como si no tuviesen ningún tipo de necesidades sexuales. ¡Y nada más lejos de la realidad! 
Laila, la protagonista, es una mente brillante aunque se siente atrapada en un cuerpo desobediente. Se enamora repetidamente, anhela tener relaciones sexuales y quiere llegar a ser una compositora de Bollywood. 
Ya estamos deseosos de ver el film. En cuanto lo hagamos ampliaremos este post. Mientras, os dejamos con el trailer de la película (en inglés)...



miércoles, 20 de agosto de 2014

Gabrielle

El cine es un fantástico expositor para que la diversidad funcional deje de ser invisible. En este caso, nos ha sorprendido favorablemente la película Gabrielle, una bonita historia de amor entre dos personas con síndrome de Williams, pero que es también la historia de una batalla por la dignidad, la autonomía personal, con o sin apoyos, y el empoderamiento personal.

La película está protagonizada por Gabrielle Marion-Rivard, una joven diagnosticada realmente con el síndrome y que se alzó con el Premio a la Mejor Actriz en los Canadian Screen Award. Le acompaña Alexandre Landry (Martin en la película), que conquistó el Premio al Mejor Actor en el Festival de Gijón. La película, de la directora y guionista Louis Archambault, representó a Canadá en los Oscar de 2014 y ganó el Premio del Público en el Festival de Locarno.




Martin y Gabrielle se enamoran y quieren vivir su amor y su deseo sexual sin trabas de nadie. En este sentido, la película muestra como la sexualidad de las personas con diversidad funcional, en este caso intelectual, sigue siendo un gran tabú para las famílias, las personas que trabajan a su alrededor y para la sociedad en general, alimentado por falsas creencias y desinformación. A través de sus distintos personajes, muestra los interrogantes surjidos desde las diferentes convenciones sociales en torno a la diversidad funcional. Las perspectivas de la madre de Martin, sobreprotectora y más conservadora en cuanto a la sexualidad en diversidad; la hermana de Gabrielle, consciente de sus ansias de libertad y autonomía, pero en el fondo llena de miedos e interrogantes; y las demandas y necesidades de la propia pareja de enamorados, la cinta propone una interesante reflexión acerca de la satisfacción de las necesidades innatas al ser humano lejos de lo comúnmente aceptado como “normal”. "¿Qué es la normalidad?" se cuestiona uno de sus personajes.

Para nosotros, lo más destacable de la película y que rompe tópicos es el tratamiento que hace de la sexualidad en personas con diversidad funcional intelectual. Los encuentros entre Gabrielle y Martin se exponen con realismo, sin pudor y sin el morbo amarillista al que nos tienen lamentablemente acostumbrados; sin embargo, si lo hace con sensibilidad, respeto y, lo más importante de todo, desde el punto de vista subjetivo y vivencial de sus protagonistas, reflejando perfectamente sus emociones personales cuando estan chocan con los intereses de su entorno y los conflictos que se generan. 



Una de las frases de la película con las que nos quedamos es "todo el mundo tiene derecho a amar" que reivindica la hermana de Gabrielle, frente al tan oído ya "sabes que no es lo mismo para la gente como ellos" que dice la madre de Martin. En ese sentido, la directora explica que "quise hablar de la necesidad de libertad y de independencia de un discapacitado intelectual cuya vida está altamente controlada por su familia y diferentes profesionales médicos", y añadió: "Quería que el público se adentrara en su vida cotidiana para poder apreciar sus fuertes personalidades y, sobre todo, mostrar cómo sus deseos y emociones son tan fuertes como los de cualquiera de nosotros. Que son humanos y normales".